Doctrina y Convenios
Como discípulos de Jesucristo en los últimos días, enfrentamos muchos peligros y dificultades espirituales. La información errónea, los ataques a la fe y las influencias del mundo requieren que tengamos un cimiento espiritual sólido. Esta lección introduce el Dominio de la Doctrina y su propósito: ayudar a los alumnos a edificar su vida sobre el único cimiento seguro, Jesucristo. Así como el Templo de Salt Lake fue renovado para reforzar sus cimientos contra terremotos y otros peligros, nosotros necesitamos fortalecer constantemente nuestro cimiento espiritual. El Dominio de la Doctrina proporciona herramientas concretas para lograrlo: la memorización de pasajes clave de las Escrituras, la comprensión de principios doctrinales fundamentales, y la capacidad de aplicarlos y explicarlos. Un cimiento fuerte no se construye de la noche a la mañana, sino línea por línea, precepto por precepto, a medida que estudiamos, oramos y aplicamos el evangelio.
"Y ahora, hijos míos, recordad, recordad que en la roca de nuestro Redentor, que es Cristo, el Hijo de Dios, debéis edificar vuestro fundamento; para que cuando el diablo lanzare sus poderosos vientos, sí, sus dardos en el torbellino, sí, cuando toda su granizada y su furiosa tormenta os azoten, no tenga poder sobre vosotros para arrastraros a la sima de miseria y pesar eterno, a causa de la roca sobre la cual estáis edificados."
"No procures declarar mi palabra, sino que primero procura obtenerla y luego será soltada tu lengua; entonces, si quieres, tendrás mi Espíritu y mi palabra, sí, el poder de Dios para convencer a los hombres."
"El constante acceso a las redes sociales y un ciclo de noticias de 24 horas nos bombardean con incesantes mensajes. Si hemos de tener alguna esperanza de examinar la infinidad de voces y las filosofías de los hombres que atacan la verdad, debemos aprender a recibir revelación. En los días futuros, no será posible sobrevivir espiritualmente sin la influencia guiadora, orientadora, consoladora y constante del Espíritu Santo."
Presidente Russell M. Nelson
Liahona, mayo de 2018, pág. 96
Si edificamos nuestro cimiento espiritual en Jesucristo, no podemos caer ante las tormentas de la vida. El Dominio de la Doctrina nos ayuda a hacerlo de manera concreta: al memorizar pasajes de las Escrituras, al entender las doctrinas del evangelio en profundidad, y al aprender a aplicar y explicar esas verdades en situaciones reales. Un cimiento espiritual fuerte no es garantía de que no habrá pruebas, sino de que, cuando las pruebas lleguen, tendremos los recursos espirituales para superarlas.
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